El ser humano tiene la capacidad de enamorarse como nadie y utiliza todos los métodos pertinentes para alimentar su gran corazón.
El correo ha sido a través de los siglos una manera de unir sentimientos, pensamientos y corazones. Desde el tiempo de las cavernas se demostraban su amor, tal vez a golpes o muy rudimentariamente pero amaban y se daban a querer.
Recordaremos también las famosas celestinas que unían corazones desconocidos, amores prohibidos como romeo y Julieta .
Amor por correspondencia: un uso que, a pesar del tiempo, no ha dejado de existir; el amor epistolar es uno de los de más prolíficos resultados y ahora se ha transformado gracias a los correos de Internet. La correspondencia entre desconocidos, ahora intensificada por las posibilidades que da este medio, es cada vez más un medio para conocer a esa persona especial aunque esté en otro país.